ADD – ADHD: Problemas de aprendizaje

Choi Kwang Do es un sistema único de arte marcial con sus raíces en el desarrollo del carácter antes que la competencia deportiva.

El cambio de conducta y la buena educación son elementos importantes en el entrenamiento del Choi Kwang Do.
Los doctores, padres, maestros y consejeros son concientes de que la medicación es la manera convencional/tradicional de tratar, especialmente a aquellas personas que padecen las más severas formas de trastorno por déficit de atención o Trastornos de Deficiencia de Atención e Hiperactividad (ADD attention defecit disorder / ADHD attention deficit hyperactivity disorder)
Pero quizás, lo mejor surja cuando alguna forma de intervención de conducta es implementada.

La Doctora Carol Brady, psicóloga clínica de Houston, Texas, que trata muchos niños con ADD/ADHD todos los meses, dice que el yoga y las técnicas de respiración son métodos útiles de tratamiento. Choi Kwang Do usa un estiramiento/elongación basada en el yoga con profunda respiración abdominal como parte de cada clase.

Las investigaciones en la Universidad de Akron, Ohio probaron que las artes marciales son un tratamiento efectivo para combatir el ADD. Durante un período de 10 meses. Los investigadores estudiaron un pequeño grupo de niños que eran clínicamente hiperactivos y encontraron que aquellos que tomaban clases de arte marcial aprendían a controlar su conducta compulsiva mucho mejor que aquellos niños de la misma edad que no recibían entrenamiento de artes marciales.

El componente más estimulante de las clases Choi Kwang Do son los golpes de puños y las patadas, estos son un medio para enseñar habilidades tales como la escucha, aumentar el tiempo de atención, el respeto, la concentración, la autodisciplina y la focalización.

Hemos trabajado con muchos niños que han sido diagnosticados con ADD/ADHA, y otros problemas de aprendizaje con gran éxito.

Testimonio:
Venció el ADHD- déficit de atención con hiperactividad- y la Dislexia

Desde edad temprana sabíamos que nuestro hijo, Jordan, tenía problemas con habilidad motoras finas. Cuando Jordan comenzó la escuela el se dio cuenta que tenia otros problemas tales como poder concentrarse en las tareas y completar sus trabajos prácticos.
Jordan era reprendido por no terminar o completar sus tareas lo que le provocaba una constante frustración. Cuando le pregunté por qué no podía terminar su trabajo, simplemente me respondió. “Hay mucho ruido y no me puedo concentrar.” Y me rompió el corazón cuando me dijo que quería ser como los otros niños. Yo les expresé mi preocupación a su maestro y al director en cuanto a su estado emocional y autoestima.

En 1998, a Jordán le diagnosticaron ADHD, Dislexia y un problema de escritura a pesar de que tenía un coeficiente intelectual muy alto. Lo medicaron con Ritalin, y lo enviaron a clases de educación especial en el colegio. Esto hizo que los otros niños lo cargaran y lo apodaran: retardado o lento.

Estas clases especiales ayudaron a Jordan pero él era su propio enemigo por su deseo de complacer a todos y de ser perfeccionista. A menudo, se enfermaba anticipando una prueba la mañana siguiente y necesitaba que lo calmaran y tranquilizaran.


Cuando Jordan comenzó el secundario los problemas empeoraron. El se sintió perdido y mostró señales de sentir miedo a causa del horario más exigente exceso de actividades/tareas. Empezó luego a sufrir ataques de ansiedad y una mañana en particular no quiso bajar del auto. Después de que un consejero del colegio contactó un programa de intervención, se lo medicó con un antidepresivo y empezó terapia con un psicólogo y un psiquiatra durante unos pocos meses. No fue fácil para mi marido y para mí tomar la decisión de darle clases en casa a Jordan, pero sentimos que teníamos que intentarlo para poder ayudar a nuestro hijo. Hace dos años desde ese día en la escuela y estoy orgullosa de decir que Jordan no está bajo el cuidado de un médico, solo su medico clínico y no toma ninguna medicación para su ADHA o ansiedad.

Cuando Jordan tenía 5 años, adoraba mirar películas de Chuck Norris. El siempre imitaba sus movimientos diciendo

“Algún día, voy a ser Cinturón Negro”

Hace cuatro años, mi esposo lo inscribió en Choi Kwang Do y el estaba muy entusiasmado. El primer motivo fue aumentar su autoestima y confianza. El día 13 de Septiembre de 2003, Jordan logró su meta de convertirse en Cinturón Negro. Ese mismo día su vida cambio completamente. Todo comenzó a ponerse en su lugar para Jordan. No sólo él consiguió su cinturón negro sino que también fue parte del equipo de demostraciones y en septiembre del 2004 se recibió de instructor asistente. Jordan, ahora de 14 años, puede ser localizado todos los días en Choi Kwang Do excepto los domingos porque Choi kwang Do está cerrado ese día. Mi esposo y yo agradecemos a Dios por traer Choi Kwang Do a la vida de nuestro hijo. Yo siento en mi corazón que Dios tenía un plan especial para Jordan para que aliente a la gente a que:

“Hagan lo que mejor puedan y nunca se rindan”.

Jordan Leiva
2nd Degree Black Belt and Asst Instructor,
Jennesaw Choi Kwang Do
www.kennesawckd.com

Derrotó al ADHD con Choi Kwang Do

Mi historia de Choi Kwang Do empezó el verano después de que cumplí 11 años. Cuando yo era un niño siempre quería practicar artes marciales. Me encantaba mirar las grandes estrellas de cine de artes marciales y deseaba ser como uno de ellos algún día. Después de haber comenzado Choi Kwang Do mi vida cambió para mejor. Al asistir a las clases, lo más frecuentemente posible, mis técnicas, fuerza y velocidad mejoraban cada día. Pero, cuando era niño no estaba consciente de los otros atributos que se estaban fortaleciendo.

Antes de inscribirme en Choi Kwang Do tenía muchos problemas de conducta que afectaban mi actitud y mis notas en la escuela. Poco tiempo después de empezar Choi kwang Do, mi conducta fue más madura, y mi promedio de notas empezó a subir. A pesar de que yo pensaba que estaba tan solo aprendiendo a golpear y patear, estaba ganando otras habilidades en el proceso.

Para cuando cumplí 13 años, había logrado el rango de cinturón negro y aún continuaba avanzando. Poco tiempo después de lograr el cinturón negro me embarqué en el próximo viaje, Ser Instructor. El haber tomado la decisión de ser instructor me ha transformado en la mejor persona que soy hoy. Ser instructor en Choi Kwang Do me dió confianza, aumentó mis habilidades técnicas, me hizo más fuerte físicamente y mentalmente y también me dió una de las más grandes habilidades, el poder hablar en público. Todas estas habilidades me hicieron una mejor persona en general; y aún más importante, me dieron la oportunidad de devolverle algo a la comunidad y a mis compañeros practicantes de Choi Kwang Do. Sin ninguna duda, Choi Kwang Do es el arte marcial más efectivo en el mundo. Pero, no es tan solo una manera de defenderse; es un estilo de vida.

Jonathan Cruzado
3rd Degree Black Belt
Canton Choi Kwang Do
www.cantonckd.com

Maximiliano Pisetta

Licenciado en Actividad Física y Deportes. VI Dan en Choi Kwang DoInstructor Master de Choi Kwang Do VI Dan.

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