Artes marciales y defensa personal: Una posibilidad de conocernos mejor

Pensando en las cualidades de la disciplina marcial que practicamos me vino a la mente la idea de un concepto que puede pase de ser beneficioso a riesgoso para quienes practicamos Choi si no se lo entiende correctamente, pero que si se es bien interpretado sin duda alguna nos permitirá ser mas auténticos e íntegros en la práctica de nuestra actividad como en la vida misma.

Antes de introducirme en el tema en cuestión voy a hacer un aporte Psicológico que creo es de vital importancia para la mejor comprensión del tema que luego voy a desarrollar.

A modo informativo tengamos presente que un tal S. Freud ( que algo sabia de Psicología) desarrollo dos tópicas: La primera fue la de Inconsciente, Preconciente y Conciente pero no es  esta en particular la que tomaremos como referencia para desarrollar el tema en cuestión, sino la Segunda Tópica: Ello, Yo y Súper Yo.

A los efectos de no hacer extenso el artículo les comento que el Súper Yo refiere a todo lo que nos indica lo correcto e incorrecto, lo bueno o lo malo, lo que está bien y lo que no, lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer, todo esto obviamente y explicado a grandes rasgos es lo que en Psicología se llama adquirido, lo que nos van enseñando, lo que vamos aprendiendo a medida que crecemos y nos educamos, o mejor dicho a medida que nos educan, lo que culturalmente cada sociedad demanda de cada individuo que participa de ella.
A partir de este concepto es que me permito bucear e incluso asociar al Súper Yo respecto de la practica del Choi Kwang Do.


En nuestra disciplina uno de los mas grandes estandartes es el de desarrollar nuestro máximo potencial dentro de la practica del mismo,
¿Pero se entiende que nuestro máximo potencial a veces no llega a ser el ideal para ejecutar una tarea?

¿Comprendemos que nuestro mayor desarrollo individual a veces no es condición de asumir roles para los que no estamos preparados por carecer de las condiciones naturales?

Para comenzar a desglosar las respuestas les propongo que imaginen esta situación:
Si un Padre en su afán de motivar a un hijo le dice que es el mejor, que él puede, que es capaz y pierde la referencia real de las posibilidades de ese chico:
¿Lo está motivando o lo está llevando inexorablemente al camino de la frustración?

Si a un adulto se lo motiva en exceso y termina creyendo que es capaz de todo:
¿Estamos aportando en su desarrollo personal o lo estamos invitando a cumplir una tarea para la que no está capacitado y por lo tanto lo destinamos al fracaso?

Creo sin ninguna duda que si así se dieran las cosas estaríamos ejecutando mal el principio que nuestro Maestro Choi nos a legado: Todos somos capaces de un máximo  desarrollo pero no a todos nos alcanza el mismo para ejecutar la tarea, sea cual fuere.

En la consulta clínica veo permanentemente a adolescentes hablar de su futuro dentro de algún deporte de elite o no, pero noto a la vez y con gran preocupación que carecen del talento para ello y lo que es peor obvian la preparación intelectual y académica como condición esencial para desarrollarse en la vida.
Más aún, existen adultos que se ven en tareas para las que no reúnen condiciones e incluso para las que la edad ya no se los permite.
De hecho van de fracaso en fracaso!

Es obvio que el aspecto motivacional ha sido estimulado en exceso, se ha motivado infundadamente y se ha generado la idea de que somos aptos para tareas de las que carecemos de condiciones naturales y se ha perdido la visión real de si mismos y de sus capacidades o en el caso de los adolescentes de sus obligaciones.

Entiendo que quedan respondidas las preguntas citadas párrafos arriba, la sobrestimulación no es buena en ningún caso y mas aun cuando es conducente al fracaso.

A partir de esto me atrevo a decir que nuestro Gran Maestro muy sabiamente refiere a las posibilidades concretas de lo que somos capaces de ejecutar, de los logros que podemos obtener a partir de buscar lo mejor de nosotros mismos, no solo en la practica de Choi sino en la vida. Si así lo entendemos podremos sentirnos capaces y libres sin correr riesgos de sentirnos frustrados. Nada mejor que conocerse integralmente!

Si nuestra pretensión es asimilar los conocimientos que nos regala nuestro Maestro entendamos pues el riesgo de Motivar en exceso, como padres o como instructores.

Nuestro mayor potencial no es sinónimo de aptitud para cualquier tarea.

Como final les dejo una frase que personalmente la tengo en mis consultorios y que me parece muy instructiva para el tema que hemos tratado.

“ ES DE SABIOS CONOCER CUALES SON NUESTRAS CAPACIDADDES Y LIMITACIONES, ASÍ ES MAS FÁCIL ENCONTRAR EL EQUILIBRIO ENTRE LO QUE QUEREMOS Y LAS POSIBILIDADES REALES QUE TENEMOS DE HACERLO”

Marcelo Ríos

Marcelo Rios.
Consultor Psicológico.
Res. R.S.C 212/98

Maximiliano Pisetta

Licenciado en Actividad Física y Deportes. VI Dan en Choi Kwang DoInstructor Master de Choi Kwang Do VI Dan.

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